
LA ESCASA EDUCACIÓN Y LA VIOLENCIA HACIA LOS ANIMALES
Por Greisy Vicky Palomino Retis
El rol de la educación en el Perú por parte de los padres y profesores funciona como base sólida para la formación de un niño(a). La carencia de enseñanzas que impartan valores, empatía y respeto aún existe, así como la violencia intrafamiliar que refuerza las conductas agresivas. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su Informe mundial sobre la violencia y la Salud (2002), la violencia comunitaria es muy visible, sin embargo, el maltrato intrafamiliar donde también se realizan actos crueles contra los animales se ocultan en la vida privada y son poco abordadas.
Los padres necesitan abordar la complacencia con sus hijos en los casos de violencia desde un enfoque más multidisplinario sin llegar a los golpes o agresiones, que formarían “escaladas de violencia” que con el tiempo perfilarían en una personalidad agresiva. Por ejemplo, de acuerdo al trabajo de Querol (2001), se menciona que en el 88% de familias donde se había maltratado a niños. Un ejemplo de complacencia es el caso de un chico llamado Kip Kinkel, que mataba a los gatos de sus vecinos desde los 13 años, volviéndolo rutina, pero nadie lo tomaba enserio ni sus padres. Es decir, esto desencadenó años más tarde asesinar a sus progenitores e incendiar la cafetería en el instituto donde cursaba estudios. La falta de participación de los padres sobre empatía, respeto y valores conlleva a que los niños estén en riesgo de involucrarse en actividades delictivas, siendo un factor de riesgo de agresividad y conducta antisocial (Jolliffe y Farrington, 2004). Según Querol, Lorena Quiroga Vázquez relata en el Congreso Sudamericano de la Worl Society of the Protection of Animals realizado en el 2006, los inicios tempranos de tortura hacia los animales que ejerció un delincuente declarando que todo empezó con el maltrato recibido desde muy pequeño y la frustración que le generaba el no tener el cariño por parte de su familia.

Kip Kinkel, a los 15 años asesinó a sus padres e incendió la cafetería de su Instituto. Le gustaba torturar a los animales, nadie lo tomó en serio hasta ese día. Fue condenado a cadena perpetua en el estado de Oregon, Estados Unidos.
Oregon 11/07/2011
Por consiguiente, se establece que durante la infancia el niño aún no tiene una conciencia sólida de empatía y respeto hacia los demás. En las situaciones en que los niños necesitan desembocar sus emociones, recurren a otro niño de su edad o a un animalito. La agresión contra otro niño puede ser visto de mala manera por los padres y por consiguiente el niño recibiría una reprimenda, sin embargo, el maltrato hacia los animales, considerada como “travesura propia de la edad” por más inocente que parezca debe ser vista como una señal de alarma. El Doctor Alexander Bukhanovsky, según cita Querol (2001) resalta “como la primera etapa del asesino, las fantasías, luego vendría el sadismo compulsivo y el ataque físico iniciado hacia los animales. Finalmente, aparecería la última etapa, la del asesino en serie ya consolidado”. Un ejemplo claro de maltrato es el caso de Toby, un perrito que sufrió agresiones, para luego ser encontrado después en un estado deprimente de total de abandono. Según el panorama en América Latina, en los casos de violencia animal se atribuye la culpa al propio agresor. Empero, la falta de estrategias pedagógicas y de cursos educativos que enseñen valores y civismo por parte de instituciones del estado también guarda cierta responsabilidad para formar a un niño.
Finamente, podemos concluir que el problema del maltrato animal puede tener como explicación la escasa educación por parte de padres y maestros sobre la cultura de respeto hacia los animales. Sin embargo, es importante establecer una cultura de paz, respeto y empatía, que junto a acciones pedagógicas encaminarán el desarrollo del pensamiento crítico e innovador, desde el preescolar hasta la universidad. Solo así se podrá crear a verdaderos ciudadanos que tomen en cuenta los derechos de los animales.

Según el canal Antena 3 TV, Se desarrolló un programa que ayuda a niños autistas a que aumenten su autoestima e interacción animal, mediante la ayuda de perros policías, en el ayuntamiento de Sant Andreu de la Barca.
Madrid 02/02/2018
La compañía Purina, que es la división de alimentos para mascotas de Nestlé, que pretende que los niños mantengan lazos de amistad y unión, mediante la convivencia con los animales. Es por eso que llevaron a cabo un programa con más de 2000 niños durante los años de 2015 y 2016, en que notaron que se fue mejorando notablemente la concentración, motivación y participación de los niños en la etapa primaria si existía la participación de los perros ahí.
España 30/10/2015